El desarrollo de los servicios sociales ha ido unido a un desarrollo de las entidades sociales y a su profesionalización. Prestar estos servicios ha dado lugar a la creación de empresas sociales que han adoptado múltiples formas (fundaciones, asociaciones, sociedades limitadas, etc.), si bien todas tienen un denominador común, la ausencia de ánimo de lucro, esto no es incompatible con la obtención de beneficios, que son destinados a sus fines sociales, pero en el mercado operan con las mismas armas que el resto de las empresas (obligaciones mercantiles, fiscales, laborales etc.), de ahí que la necesidad de que las entidades sociales creasen sus propias asociaciones empresariales ha sido impuesta por el propio mercado.
En Aragón la primera asociación empresarial que se crea es la Asociación de Centros Especiales de Empleo de Aragón (ACEEA) en 1996 y que agrupa a la práctica totalidad a los Centros Especiales de Empleo (CEE) sin ánimo de lucro de la comunidad de Aragón, ya que de los 1.600 trabajadores de estos centros, la patronal incorpora aproximadamente a 1.200.
Desde el año 2004, también opera en Aragón la Asociación de Centros Especiales de Empleo de Enfermos Mentales (ADECEM), asociación de ámbito nacional que agrupa a los Centros Especiales de Empleo en el que trabajan personas con alguna enfermedad mental. Los CEE aragoneses de ADECEM están integrados también en ACCEA.
Estas patronales de Centros Especiales de Empleo junto con la Asociación Patronal de la Dependencia (APADE), que agrupa a aquellas empresas y entidades sin ánimo de lucro que realizan su actividad en el campo de la asistencia, atención, diagnóstico, rehabilitación e integración laboral y social de personas con discapacidad o en situación de dependencia, completan el movimiento de las asociaciones empresariales de la discapacidad agrupadas en el entorno del CERMI-Aragón y que son las asociaciones empresariales mayoritarias que representan al sector de la discapacidad en Aragón.